Puerto Madryn

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El anuncio de la embajada argentina en Brasil sobre el pedido de Daniel Scioli al Supremo Tribunal Federal de ese país para que “emita un fallo rápido” para el reingreso de los langostinos argentinos al mercado vecino, fue tomado con extrema cautela por los exportadores de langostino patagónico.

Nadie en el sector quiso salir a pronunciarse públicamente para aplaudir el ‘gesto’ del excandidato a presidente, porque en rigor el planteo diplomático argentino a la cúpula del poder judicial brasileño es por ahora eso, un requerimiento que está aún lejos en traducirse en la posibilidad concreta que el Pleoticus muelleri llegue al mercado del norte.

Este jueves, la sede diplomática en Brasil se encargó de difundir que Scioli mantuvo una conversación con el juez federal Pedro Felipe de Oliveira Santos, Secretario General del Supremo Tribunal Federal de Brasil, para destrabar las exportaciones de langostino argentino al país vecino. Las mismas permanecen trabadas desde 2013 por una medida cautelar impulsada por los productores brasileños de camarón de cultivo.

La Asociación Brasileña de Criadores de Camarón ha demostrado con creces la capacidad de lobby que tiene obtener medidas “proteccionistas” de su producción e impedir reiteradamente el ingreso del langostino salvaje patagónico, que sería un serio competidor.

Durante los gobiernos de Lula Da Silva y Dilma Rousseff, de amplia sintonía política con el kirchnerismo, tampoco se logró sostener por mucho tiempo los intentos de que el marisco argentino penetre en el mercado brasileño.

Las maniobras diversas de los cultivadores de camarón incluyeron acusaciones falsas sobre el status sanitario de Pleoticus muelleri las que fueron, en todos los casos, desestimadas por rigurosas certificaciones sanitarias.

Después de carnaval

Fuentes del gobierno nacional se encargaron de deslizar que “estamos próximos a destrabar el tema langostino; si Dios quiere, la semana que viene (por esta en curso) o después de Carnaval”.

No obstante, los exportadores locales prefieren esperar certezas antes de salir a fijar opiniones públicas al respecto. La estricta cautela es entendible ya que es largo el historial de idas y vueltas que se han producido durante décadas, sin que la importación brasileña de langostino argentino quede embretada en sinuosas batallas judiciales, que esconden una clara estrategia comercial de los camaroneros de aquel país.

La mentira de la mancha blanca

Dentro de esas certeras estrategias se inscribe en planteo de 2013 de la Asociación Brasileña de Criadores de Langostino (ABCC) cuando inició un proceso judicial contra el Ministerio de Pesca y Acuicultura, alegando riesgo de ingreso de enfermedades conocidas como “Mancha Blanca” y “Necrosis Hematopoyética”.

Poco tiempo antes, en enero de 2013, el entonces ministro de Pesca de Brasil, Marcelo Crivella, estuvo en Chubut y recorrió plantas de procesamiento de langostino en Puerto Madryn y Rawson, lo que hacía suponer que habría fluidez del comercio exterior del marisco hacia ese mercado. Dicho sea de paso, Crivella años después fue electo alcalde de Río de Janeiro y desde el año pasado permanece detenido por corrupción.

Volviendo al tema que nos ocupa, los criadores de cultivo solicitaron una medida cautelar para suspender las importaciones. Dicha medida cautelar fue rechazada en sede judicial por el juez de primera instancia y aceptada en 2016 por el Tribunal Regional Federal de la 1° Región. En virtud de ello fue suspendido nuevamente las importaciones del marisco argentino.

Extenso litigio

Posteriormente, en 2019 la justicia de Brasil dictó un fallo en primera instancia favorable a los exportadores de Argentina, dejando sin efecto la medida cautelar, autorizándose las exportaciones de langostinos desde nuestro país, o mejor dicho, levantando la restricción que se había impuesto.

Rápidamente, esa sentencia fue apelada por la Asociación Brasileña de Criadores de Langostino (ABCC) y el 28 de mayo de 2020 el juez del Tribunal Regional Federal volvió a suspender temporariamente las importaciones del langostino argentino hasta que no se resolviera la cuestión de fondo.

Ahora, la diplomacia argentina cree que puede haber un fallo en el corto plazo por parte del Supremo Tribunal Federal, lo que aquí sería la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y que deje firme definitivamente el levantamiento de los impedimentos para que ingresen productos de Pleoticus muelleri.

Por lo pronto, en el sector exportador de langostino hay estricta prudencia, y nadie se arriesga a festejar por anticipado.